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El derecho fundamental al libre desarrollo de la personalidad y los centros de reclusión

 

6. Conclusiones

1. Debido al tiempo en que los centros de reclusión de Colombia se han encontrado dentro de la categoría de estado de cosas inconstitucional, no nos encontramos frente a una crisis sino frente a una realidad vergonzosa que legitima, implícitamente, el incumplimiento de los postulados constitucionales, entre ellos el derecho al libre desarrollo de la personalidad.
2. Existe una marcada relación entre la situación actual de los centros de reclusión y los individuos que allí se encuentran recluidos, en cuanto a su posibilidad de gozar plenamente del derecho al libre desarrollo de la personalidad, dadas las condiciones de vulneración -masiva, generalizada y prolongada en el tiempo- de sus derechos fundamentales.
3. Se cree que la protección o violación de los derechos de los reclusos es lo que les permitirá desarrollarse como personas, es lo que va a determinar su comportamiento al salir de los centros lo que podrá marcar una diferencia en los índices de delincuencia.
4. Los centros de reclusión son lugares que justifican su existencia en ideales como la resocialización, según la teoría, pero que en la práctica convierte a los reclusos en víctimas de infinitas violaciones que pueden generar la incorrecta sensación de que el Estado solo predica los derechos fundamentales y el cumplimiento de la ley para aquellos menos afortunados, pero que aquel deber de cumplimiento no es obligatorio ni siquiera para el Estado mismo.
5. La situación dentro de los establecimientos de reclusión de Colombia no debería continuar siendo ignorada pues lleva reclamando a gritos un cambio y plantea cuestionamientos frente a la incidencia de tales violaciones e incumplimientos del Estado en la libre elección de vida y comportamiento de las personas que viven privaciones de la libertad pero que deben encontrar en la posterior libertad una segunda opción de vida ajustada a los postulados constitucionales.
6. La no efectividad de los centros de reclusión está comprobada: las sentencias, informes y testimonios de los recluidos demuestran que es un lugar donde se reproduce la delincuencia y donde se encuentran personas que no logran un libre desarrollo de la personalidad. Con ello, se coarta no solo la dignidad humana sino la paz y la cohesión social.
7. Existen infinitas penas alternativas a la prisión (solo a manera de ejemplo se habló de la educación experiencial) que podrían producir mejores resultados como, por ejemplo, una mejor distribución de los recursos para dar cumplimiento a los derechos económicos, sociales y culturales, resolviendo así el problema social que se esconde detrás de quienes llegan a las cárceles.
8. La educación debe convertirse en la estrategia a privilegiar, pues es ella la que brinda al individuo el mayor número de herramientas para su desarrollo libre y autónomo, aportando los mayores beneficios a toda la sociedad.